domingo, 30 de agosto de 2009

Osaka - 18 de agosto

Ya hemos llegado a la ciudad donde dormiremos las dos últimas noches en Japón. Hemos elegido el ryokan Kaneyoshi, que está a medio camino entre ryokan y hotel (tiene 6 plantas). Realmente, el hotel está en medio de la movida nocturna de Osaka (eso es por decirlo de forma elegante; en realidad estaba en la zona de “del amor”). Pero como en todo Japón, ninguna sensación de peligro, sólo los carteles en las entradas delataban la presencia de locales de alterne. Eso si estás buscando chicas de compañía. Si lo que buscas son chicos, estos se paseaban con elegante porte por el puente ofreciendo sus servicios a las chicas que pasaban por allí.

Osaka es una ciudad moderna, parecida a Tokyo. Lo primero que nos llamó la atención fueron los enormes reclamos publicitarios que los comercios tienen en las fachadas: pulpos, dragones, tíos feos…

También encontramos un buen número de tribus urbanas, garitos de comida en la calle y …


...Milikito japonés!! Había una larga cola de gente para hacerse una foto con este presunto personaje famoso.


Koyasan - 18 de agosto

Koyasan, fundada en el año 804, es una población en el Monte Koya rodeada por ocho picos, en plena naturaleza, centro del budismo Shingon en Japón. Allí existen 50 templos que permiten a los viajeros alojarse en ellos, compartir la ceremonia religiosa que realizan al despertar el día así como su comida totalmente vegetariana. Nosotros elegimos el templo Eko-in, regentado por jóvenes y simpáticos monjes. Realmente un lugar precioso con unos jardines especialmente bien cuidados.


Después de un largo viaje que incluyó tren, cremallera y finalmente autocar, llegamos a las 17:30, justo a tiempo para alojarnos en una bonita habitación y cenar.



Al día siguiente a las 6:30 de la mañana empezó la ceremonia.



Antes de partir para Osaka visitamos el cementerio Okuno-in. Cualquier budista que se precie intenta ser enterrado en este lugar, o al menos uno o dos mechones de su pelo. El cementerio es enorme, con árboles gigantes y algunas imágenes sagradas preciosas (Jizo).


También dimos una vuelta por el pueblo, donde nos llamó la atención la entrada a un templo que estaba formada por una larga hilera de toriis (más de 60).


Antes de mediodía partiríamos para nuestro último destino: Osaka.

Miyajima - 17 de agosto

Esta mañana cogemos un ferry para ir a Miyajima. El principal atractivo de la ciudad, y una de las imágines de catálogo de Japón, es la torii que tiene el templo de Itsukushima-Jinja en medio del mar.




Allí nos encontramos con un grupo peculiar de turistas.

Hirsohima - 16 de agosto

Hirsoshima es una parada técnica en el camino, ya que no es una ciudad que ofrezca un atractivo turístico más allá de su triste protagonismo durante la segunda guerra mundial. El ryokan en el que nos hospedamos tiene una habitación claustrofóbica donde una vez extendidos los futones apenas caben las maletas. Antes de irnos a dormir damos una vuelta para ver la cúpula de la bomba atómica, el Parque Conmemorativo de la Paz y el Monumento Conmemorativo de la Paz de los Niños.



Por último, una imagen curiosa del poderío gallego en el mundo :-)


martes, 25 de agosto de 2009

Kinosakionsen - 15,16 de agosto

Kinosaki Onsen es conocida por los 7 onsen de aguas minerales de origen volcánico (podríamos traducir por balnearios). El turista elige uno de los hoteles ofertados en la población y aquí se le proporciona los tickets para poder utilizar los onsen que desee de forma gratuita.

Al llegar al ryokan conocimos a la abuela Duracell: nos preparó la cena en la habitación a la velocidad del rayo (la foto está tirada a 1/2000). La cena consistía en un montón de platillos con carnes, pescados, sopas, tofu, algunas cosas irreconocibles y el preciado cangrejo del mar del Japón. Exquisito!!



Ahora a por un baño relajante. El protocolo es ataviarse con la yukata (bata) y las getas (sandalias de madera para equilibristas) y pasearse por el pueblo de esta guisa en busca del onsen seleccionado, rodeado por el ruido de cascos de caballo que producen las sandalias.




Nosotros fuimos por la noche a Kouno-yu y por la mañana a Goshono-yu, el primero recomendado en la Lonely Planet y el segundo por la chica del ryokan. En ambos casos disponen de baños al aire libre, el segundo al pie de unas rocas de las que fluye el agua de la montaña.

Al día siguiente nos trajeron el desayuno temprano. Aquí tenemos que confesar algo a cerca de la gastronomía nipona: nos encantan las comidas japonesas, las meriendas japonesas, las cenas japonesas… pero no podemos con los desayunos japoneses: sopa de almejas, pescado frito, salsa de soja, algas secas, arroz y cosas irreconocibles. Pero no conocen el café con leche y la bollería industrial?? Bueno, hicimos de tripas corazón y cayó (casi todo…).


Durante el resto de la mañana visitamos un templo...


...y cogimos el teleférico para subir a la cima de la montaña, donde había más imágenes de buda y una bonita vista del mar de Japón, aunque con un poco de niebla.



Y antes de irnos, nos encontramos con...

Kyoto - 14 de agosto (parte II)

Después de comer volvemos al ataque. Ahora nos dirigimos a descubrir los secretos de Yasaka-Jinja. Durante el camino una sorpresa más, aunque esta venía con trampa. Vemos a 3 geishas más que, como no, inmortalizamos en el CCD, pero después nos explicó Satoko que estas no eran de verdad: hay personas que pagan unos 300 euros para “disfrazarse” de Geisha y hacerse una sesión fotográfica de tales lides.

El templo es otro más, con mil millones de farolillos colgados.

En este punto nos despedimos de Satoko al estilo japonés (reverencia) y al occidental; entonces comprobamos que no saben abrazar!! Lo hacen muy raro, ya que en su cultura la muestra de sentimientos en público no es costumbre y eso de los abrazos lo tienen poco practicado. A partir de aquí nos dirigimos al paseo de los filósofos. Se trata de un tranquilo camino que transcurre al lado del río, por donde la gente pasea, hace footing o saca a sus mascotas. En la ruta también encontramos alguna tetería, tiendas de souvenirs y una de las más antiguas casas de kimonos de Kyoto. En la foto vemos la extraña forma de publicitar una tetería.

Por la noche volvimos a pasear por Gion, en esta ocasión por la zona nueva, llena de restaurantes de diseño.

Acabamos la ruta en Pontocho, donde seleccionamos un restaurante para poder cenar a orillas del río.

lunes, 24 de agosto de 2009

Kyoto - 14 de agosto (parte I)

Volvemos a encontrarnos con Satoko en la panadería de la estación. Es increíble! Después de la jornada de 11 horas de ayer, resulta que cuando llegó a su casa (no vive en Kyoto, sino en Osaka) nos preparó un mapa con toda la información necesaria para lo que le habíamos planteado que queríamos hacer por la tarde nosotros solos: líneas de bus, paradas, lugares a visitar, diferentes alternativas… Japanese style!!


Primero visitamos el castillo de Nijo, con unos jardines bellísimos. Algunas curiosidades: el suelo se denomina de tipo ruiseñor, ya que a cada pisada se oye un sonido parecido al que emite esta ave, y de esta manera el Shogun podía oír los pasos de posibles intrusos. Además había salas secretas donde 15 samuráis aguardaban cuando los Shogunes se reunían con sus ministros, como dijo Satoko, “just in case” (por si acaso).


A continuación fuimos a Kiyomizu (templo del agua pura) donde hay varios recintos sagrados.


El más notable es quizás el santuario Jishu, dedicado a Okuninushino-Mikoto, dios del amor. Tiene cara de buen tío...



Allí encontramos dos piedras de las que se dice que si el peregrino consigue ir de una a la otra con los ojos cerrados encontrará pareja. También hay dioses que cuidan a los viajantes y una cola enorme de gente para beber el agua pura directa de la montaña.


También fue interesante la imagen del Kanon de los 1000 brazos, ya que habitualmente la sala está cerrada al público. Aquí NO PICTURES, lo sentimos! La que veis es de una reproducción que vimos en un escaparate.


Aquí por fin pudimos conocer nuestro futuro gracias a Satoko. Hay que sacudir un receptáculo con unos palillos y sacar uno, en el cual hay un número al que le corresponde un papel donde puedes leer tu fortuna. Fue curioso: mira el papel de Ana: mala suerte; el mío: mala suerte; el de Satoko: mala suerte. Pero entonces nos explica que por no sé qué extraña razón, eso es buena suerte, porque a los 3 nos ha salido lo mismo. Además, dijo que en ese templo es muy habitual que los papelitos no auguren buenaventura. Y si además el papelito lo atas en estas cuerdas, el templo cuida de ti. Japanese culture.


Mientras buscábamos un lugar para comer, aprovechamos para hacer un poco de shoping y curiosear los extraños souvenirs que se ofrecen al visitante. Evidentemente, cayó un gatito de los de “sabe a mixta!” :-)


En el restaurante, una grata sorpresa: tienen postres!! Eso sí, pedimos un helado de té verde y venía acompañado de… judías rojas!!! No nos libramos ni por casualidad.


Para acabar dos vídeos para que conozcáis en persona a Satoko (en realidad son del día 13, en Arashiyama). En el primero nos explica una leyenda; a ver quién la entiende... En el segundo mientras paseábamos por el bosque de bambú.