martes, 11 de agosto de 2009

Sendai - 6 de agosto

Tras un viaje en tren que podemos considerar hasta el momento lo peor que nos ha pasado, básicamente porque esperábamos dormir y la incomodidad de los asientos, el ruido y las luces no nos lo permitieron, llegamos a Sendai. Sendai está de fiesta: el Tanabata Matsuri o Fiesta de las Estrellas. En la estación grupos de escolares promocionaban el evento.

Las calles se engalanan con larguísimos troncos de bambú de los que cuelgan adornos multicolores, todos diferentes. Sin haberlos contado, esta fiesta atrae a unos dos millones de personas. El centro de la ciudad estaba rebosante de actividad. La zona donde se concentran los comercios y de donde son las imágenes se denomina Jozenzi-dori.






Los siguientes vídeos son algunas muestras de la tecnología audiovisual de Japón que pudimos encontrar en esta feria. En el primero se ve hacia donde está evolucionando el mundo de las 3D. En el segundo vemos las nuevas TV con un refresco de 1000 Hz (para que no presumáis tanto aquellos que tenéis una de LED’s a 100 Hz :P )





Tras dedicarle la mañana a pasear entre la gente, comer softcream de té y una especie de Frankfurt hecho con bacalao (los 150 Yenes más aprovechados hasta el momento), nos dirigimos hacia el Mausoleo de Date Masamune (Zulho-den), que está en la cima de una colina tras la zona universitaria.



Allí también se encuentran los mausoleos de su segundo y tercer sucesor. Una visita interesante con unas construcciones ornamentadas y muy coloristas.


Desde lo alto de la ciudad volvemos a Sendai Station para coger un tren y dirigirnos a la cercana bahía de Matsushima, población costera con algunos templos budistas y alguna cosa más, entre ellas la gastronomía. Lo primero que hacemos es buscar un lugar donde reponer fuerzas; cómo no, elegimos el más pequeño y familiar que encontramos. Tras asomar la cabeza entre las cortinas vemos una estancia donde sólo hay una mesa estilo occidental para cuatro personas, otra de estilo oriental, con unas brasas en medio y un tatami donde, cuando entramos, comían las responsables del lugar. Es muy tarde (sobre las 15:30), y pensamos que es posible que tengan la cocina cerrada, y más cuando ya están comiendo… pero se nos olvidaba que estamos en Japón. No hace falta que explique el resto, verdad? Echamos un vistazo al menú:


Como no entendemos nada, intentamos establecer una conversación con poco futuro. Ni siquiera nos entendíamos por signos: “tú, tú, elige tú, tráenos lo que quieras…”. Ya haremos un monográfico sobre el lenguaje textual imprescindible para sobrevivir, ya que los gestos tampoco son los mismos. En fin, que al final marcamos dos platos de unas fotos que tenían en la terraza y que no teníamos ni idea de lo que eran, ya que posiblemente la directora, metre, camarera y responsable de imagen y fotógrafa del restaurante fuera aquella señora que nos estaba atendiendo.



De nuevo volvemos a tener suerte. A Ana le traen Sashimi (pescado crudo) con arroz, huevos de salmón, soja verde y jengibre y a mí una tempura de pescado (¿?¿¿?) con verdura; ambos platos vienen acompañados de una sopita rica, rica.


El precio total fue de unos más que razonables 2.600 yenes. En la despedida entramos en un bucle de reverencias, nosotros agradecidos por su comida y trato y ella … porque es de Japón!

Tras llenar el buche nos disponemos a visitar la zona. El primer templo que vimos fue Godai-do. Oh! Aquí no tuvimos suerte y estaba cerrado, volveremos en el 2039 (este templo sólo lo abren una vez cada 33 años, y la última vez fue en 2006)


Ahora nos dirigimos un poco más adelante a visitar una de las imágenes de Japón: el rojo puente de 252 metros de longitud que conecta con la isla de Fukuurajima.


Estamos salvados!! En caso de terremoto o tsunami hay claras instrucciones en el suelo de hacia donde debemos huir.


Lo siguiente que visitamos fue Zuiganji, el más famoso templo Zen de la zona. El entorno es precioso, con algunas decenas de figuras y cuevas esculpidas en la roca durante todo el camino que conducía al edificio principal, y como siempre, rodeado de vegetación exuberante. C


ogemos el tren de vuelta al hotel y damos por finalizado el día. Mañana a las 8:21 cogemos el tren para Nikko.

2 comentarios:

  1. Cagüentó!!!!! Con lo que me ha costado encontrar la que pensaba mejor tv del mercado!!!!
    Estoy ansioso que me envíes marca y modelo para pasar por el Corte Inglés a echarle un vistazo...
    No se lo digas a Emilio que ya sabemos cómo las gasta, que el cabrxx siempre es el primero y el mejor en todo...

    Qué tal Nikko??? Cuna de los coches teledirigidos...

    Ya nos contarás!!!

    Reverencias

    Por cierto, creo que ayudaría mucho para los que busquen información en el blog que le dedicárais unas líneas al tema propinas y zapatos...

    Más reverencias

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  2. :-)

    Tranquilo, Emilio está baneado en este blog.

    Pues ciertamente, tanto hablar de Nikko y ni un coche teledirigido vimos! jajajajaja!! Que bueno, no sé como no se me ocurrió a mi antes :P

    Lo de las propinas... que relax, tío!! Lo de los zapatos no lo llevo tan bien; a veces no coordino y salgo a la calle con las zapatillas, o me meto dentro con los zapatos... menos mal que está Ana para darme el toque.

    Hoy hemos quedado con la guía en Kyoto. A ver qué tal...

    Besos

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